Publicado el 14 de marzo
Cepillado y peluqueria segun el tipo de pelo
Rutina de cuidado para el manto del bernedoodle
El manto de un bernedoodle no es una sola cosa. Según lo que herede del caniche, puede salir más rizado, más ondulado o con una mezcla de ambas texturas en el mismo perro. Esa diferencia no es un detalle estético: define cada cuánto hay que cepillar, qué herramienta conviene y cuánto tiempo real vas a dedicarle por semana. Un manto denso y rizado, por ejemplo, forma nudos detrás de las orejas y en la parte interna de las patas en pocos días si se descuida. Un manto más suelto tolera intervalos más largos sin enredarse.
Antes de armar la rutina, conviene pasar la mano por el lomo y las patas del perro y notar dónde se apelmaza. Esas zonas son las que van a marcar el ritmo del cepillado. Si al peinar encuentras resistencia, no tires del pelo: separa el mechón con los dedos y trabaja desde la punta hacia la raíz.
Qué herramienta sirve en cada caso
Para un manto rizado y denso, un cepillo de púas metálicas largas con base de almohadilla funciona mejor que un cepillo plano. El peine de metal de dientes anchos ayuda a revisar si quedaron nudos después de cepillar. En mantos ondulados o más sueltos, un cepillo de cerdas naturales alcanza para el mantenimiento diario y no maltrata el pelo.
Baños y cortes
Con pelo rizado, un baño cada tres o cuatro semanas es razonable, siempre con champú específico para pelo rizado y un acondicionador que facilite el desenredo. El manto ondulado aguanta mejor intervalos de cinco a seis semanas. En ambos casos, secar bien las orejas y las axilas evita humedad acumulada. El corte depende del largo que quieras mantener: un corte corto reduce el trabajo semanal, pero deja al perro más expuesto al frío y al sol.
Tareas de la semana
- Cepillado completo dos o tres veces por semana en manto rizado; una vez en manto ondulado.
- Revisión rápida de orejas, patas y axilas cada dos días, aunque no toque cepillado completo.
- Baño según textura, con secado cuidadoso de las zonas que retienen humedad.
- Corte de uñas cada tres o cuatro semanas, aprovechando una sesión tranquila.
Preparar al perro para la peluquería lleva tiempo. Conviene acostumbrarlo desde cachorro a que le toquen las patas y las orejas, con sesiones cortas y premios al final. Si el perro se pone nervioso, mejor repartir el trabajo en dos días que forzar una sesión larga.